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Al menos 15 niños han sido raptados de hospitales de Haití
Unicef denunció hoy el rapto de al menos 15 niños no acompañados en hospitales de Haití. "Lamentablemente hemos constatado el rapto de 15 niños en diferentes hospitales de Haití y sospechamos que han sido secuestrados por redes de trata a través de Santo Domingo", afirmó en rueda de prensa Jean Claude Legrand, asesor de protección de la infancia de Unicef.
MANUEL M. CASCANTE | PUERTO PRÍNCIPE
Viernes , 22-01-10
Un palomar, un gallinero, un perrillo, un pedazo de césped con dos plataneros, unas aulas con dibujos del pato Donald y el ratón Mickey..., un pequeño paraíso a las afueras de Puerto Príncipe, en el barrio de Claisirne 21. Pero en «La Maison des Anges» no se escuchan las risas y los lloros de los ochenta niños que habitan el orfanato: el terremoto del pasado día 12 afectó severamente sus instalaciones (aunque sólo tres de los menores resultaron levemente heridos durante el temblor), y los pequeños han sido trasladados a una casa cercana, propiedad del hermano de la dueña de esta casa de acogida.
«Los niños dormían en el salón, en las habitaciones de la casa, pero el temblor del miércoles nos forzó a sacarlos al jardín. La embajada suiza nos ha donado una gran tienda de campaña», dice Gladys Maximilien, responsable de la inclusa. Sobre el terreno pedregoso, un operario instala las varillas del que, desde anoche, es el dormitorio de los críos que, a esta hora de la mañana, toman su papilla de cereales.
Ajenos a la tragedia
Sentados, formalitos, es sus pequeñas sillas de plástico, los chavalillos esperan su turno de comida. Alguno, más lanzado, se acerca al forastero y lo agarra de la mano, lo abraza por las pantorrillas o hace un gesto para que lo recoja en brazos: hay que ser muy duro para contener las emociones y centrarse en el trabajo.
«Algunas organizaciones vinieron a interesarse por nosotros, pero no volvimos a saber de ellas», dice Mauline
Entre esos mocosos fotocopiados -morenitos de entre 2 y 5 años- están Polycia, Daphekaina, Tania y Nickenson, los cuatro haitianos que están a la espera de ser adoptados por familias catalanas. En 2007 España suspendió las adopciones en Haití, debido a la falta de garantías jurídicas. Pero los mencionados, así como otros tres infantes a quienes esperan en Murcia -y que han sido trasladados a Saint Pittsburgh (en Pensilvania, EE.UU.)-, habían iniciado el proceso con anterioridad y están a la espera del anhelado visto bueno consular.
Una treintena de personas trabajan en este orfelinato privado. Hasta anteayer no recibieron ningún tipo de ayuda: fueron los propios suizos quienes ahora les proveen de agua, pero durante una semana han tenido que comprarla a precio de oro. Los niños, excepto algún catarro aislado, se encuentran bien de salud.
Volver a empezar
«Algunas organizaciones vinieron a interesarse por nosotros, pero no volvimos a saber de ellas», dice Mauline, asistente de la directora. «Empiezan a faltarnos pañales», reclama. «Madame» Gladys nos muestra los desperfectos: los dormitorios están en pie, pero con grandes grietas, y en su propia casa -adjunta al hospicio- varias paredes han caído al suelo.
El organismo, junto a entidades afines, tiene por prioridad proporcionarles alimentos y medicamentos de emergencia
«Habrá que derribar y volver a construir -explica Maximilien-, lo que no sé es de dónde vamos a conseguir el dinero, necesitaremos ayuda. Hasta entonces, buscaremos una nueva casa donde poder albergar a los niños».
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha reiterado que la prioridad para los infantes afectados por el terremoto debe ser su identificación y tratar de reunirnos con familiares, antes de considerar la hipótesis de adopción en otros países, después de que algunos gobiernos mencionaran la posibilidad de simplificar y acelerar los trámites de acogida temporal o permanente.
El organismo, junto a entidades afines, tiene por prioridad proporcionarles alimentos y medicamentos de emergencia y «un refugio seguro». Otra asociación, PLAN, ha comenzado a tratar el estrés postraumático de los niños huérfanos en dos asilos de Jacmel y Croix de Bouquets.
Mientras, en su nueva y provisional Casa de los Ángeles, ochenta niños moquean como niños, toman papilla como niños, lloran, ríes y juegan como niños. «No entienden lo que pasa», dice una de sus cuidadoras. Pero, pese a todo, su situación es bastante mejor que la de decenas de desamparados acogidos en campamentos y hospitales, o perdidos por las calles de la ciudad.
Atras
23.01.2010.


