Nacemos originales y morimos siendo copias

Carl Jung decía: “Nacemos originales y morimos siendo copias”. Sin embargo... hay quienes no. Cuidado: no siempre están a la vista; a veces pasan inadvertidos, o ni ellos mismos lo saben. Es más: puede que, siendo diferentes al mundo, se sientan más bien “fallados”... algo así como un fraude, un error de la especie. Hasta que un día (casi siempre en la mitad de la vida) algo les hace intuir la verdad: como una semilla dormida en la nieve despertada por un haz de luz, sucede que el gesto de alguien, un libro, una palabra, o el dolor macerado y tranmutador... les cambia el punto de vista desde el cual se miraban a sí mismos.

toda flor,fueron secreto un día. florece a partir de hoy.

Crecimos aprendiendo a sospechar de quienes somos. Hay a quienes les ayudaron en el asunto ciertas etiquetas que les pegaron mal en la frente (o, peor, en el pecho): “inadecuado”, “depresivo”, “edípico”... Pero... ¿Quién había detrás de la etiqueta? ¡Una semilla con miedo a “brotarse”! Hasta llegar, con suerte, a confiar en nuestra capacidad de hermosura. En esa instancia uno asume que sí puede vivir como original de sí mismo: desiste de ser copia, de imitar para encajar. Nadie resulta un fraude si es quien es, sin pretender ser lo que no.

Entonces: hace falta un pacto de confianza. Dejar de sospechar de quienes somos, de achicarnos para caber en ese tarrito hecho en serie al que nos confinaron. De nosotros depende trasplantarnos a tierra plena para ejercer la audacia de ser individuos. Y ser individuos no es ser individualistas: es ser enteros, para ser con todos. Cumplirnos la promesa que nos hicimos antes de nacer. Para eso vinimos!

Leonor Bravo, poeta ecuatoriana, lo dijo así:

Todo fruto

toda flor,

fueron secreto un día.

Semilla enterrada

en la necesidad.

Secreto de tu vida

florece a partir de h...

27.05.

Una jaula prescindible

La práctica de la compasión consciente empieza por ser gentil para con el propio dolor, sí es la lástima de sí. Sin embargo, habrá que ser muy sagaces para observar cuándo nos resbalamos hacia un terreno pantanoso que se le parece... pero que no es. Me refiero a la lástima de sí. Tenerse lástima es disfrazar de dolor legítimo la superficial heridita, y fundamentar en ella nuestra importancia personal; manipularla íntimamente hasta que se convierta en eje de un drama cuyo guión suscribimos: en él nos vemos como domésticos héroes, ejecutando por la vida la opaca partitura de nuestro tango privado. Y sucede que así uno se vuelve dos cosas: denso para sí mismo (dañándose de manera muy poco compasiva)... e insufrible para los demás por voto unánime! Alguien nunca ha caído en esta trampa?

Y cuidado: la lástima de sí no siempre se expresa en palabras; a veces es como una canción sin letra: sólo una melodía taciturna, tocada hacia el mundo como con sordina, pero sonando dentro tan fuerte... que uno no puede escuchar ya a nadie; se evidencia apenas mediante suspiros, una postura corporal, un lánguido tono de voz que sólo sugiere cuánto sufrimos... Es que ser mártir de sí mismo cuesta mucho trabajo!

Pero SI NOS DAMOS CUENTA... el cambio de actitud puede tomar sólo un instante: levantar el rostro, alzar el pecho, hablar con el vigor que da la dignidad, mirar a los ojos al otro, e internamente poner en contexto la heridita para devolverla a su modesta dimensión. El contexto está hecho de nuestros propios dolores legítimos, padecidos y superados... está hecho del inconmensurable dolor de tantos seres sintientes... Y también está hecho de la maravilla que nos rodea: la justa valoración de todo lo que sí hay, sí somos, sí podemos. Entonces soltamos el drama: nos auto-liberamos, abriendo desde adentro esa prescindible jaula que es la lástima de sí. G. Gianella lo dijo de este modo:

“Los que tienen pena de sí mismos

andan en b...

27.05.

Fin de una leyenda: el Subcomandante Marcos dice adiós....

... al liderazgo del Ejército Zapatista

*Mateus Ramos

Una historia repleta de luchas por los pueblos sufridos de México, llena de misterio acerca de su identidad. La trama podría muy bien ser la historia de un héroe de historietas, pero no lo es. Se trata de una persona real, de carne, hueso y mucho espíritu. Hablamos del ahora ex-líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), más conocido como subcomandante Marcos, que divulgó un comunicado anunciando su retiro del comando de la guerrilla mexicana.

A pesar de no ser un héroe con superpoderes, aquellos a quienes el subcomandante Marcos llegó a ayudar sí lo consideran un héroe. Una leyenda viva. Su verdadera identidad nunca se conoció oficialmente y, con su despedida del comando del EZLN, el misterio va a perpetuarse.

La historia que involucra el nombre de "Marcos” es controvertida. En 1994 el propio subcomandante reveló en un comunicado el porqué del nombre: "Marcos es gay en San Francisco, negro en África del Sur, asiático en Europa, hispano en San Isidro, anarquista en España, palestino en Israel, indígena en las calles de San Cristóbal, roquero en la ciudad universitaria, judío en Alemania, feminista en los partidos políticos, comunista en la post guerra fría, pacifista en Bosnia, artista sin galería y sin porfolio, ama de casa el sábado por la tarde, periodista en las páginas anteriores del diario, mujer en el metropolitano después de las 22h, campesino sin tierra, editor marginal, obrero sin trabajo, médico sin consultorio, escritor sin libros y sin lectores y, sobre todo, zapatista en el Sudoeste de México. En definitiva, Marcos es un ser humano cualquiera de este mundo. Marcos es todas las minorías no toleradas, oprimidas, que resisten, explotadas, diciendo: ¡Ya Basta! Todas las minorías a la hora de hablar y las mayorías a la hora de callarse y aguantar. Todos los no tolerados buscando una palabra, su palabra. Todo el que in...

27.05.

Reflexión Fundación Gedisos

Reflexión Fundación Gedisos

"El trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo"

— Gregorio Marañón

27.05.

Trastornos psicóticos inducidos por cocaína:

Trastornos psicóticos inducidos por cocaína: Presentación, mecanismo y gestión

Autor/es: Yilang Tang; Nancy L. Martin; Robert O. Cotes.

Título en inglés: Cocaine-Induced Psychotic Disorders: Presentation, Mechanism, and Management

Fuente: Journal of Dual Diagnosis

Referencia: Volumen 10, número 2, página(s) 98-106

Fecha: 2014

RESUMEN

La cocaína, la tercera droga ilícita más comúnmente utilizada en los Estados Unidos, tiene una amplia gama de efectos neuropsiquiátricos, incluyendo síntomas psicóticos transitorios. Cuando los síntomas psicóticos se producen dentro de un mes de la intoxicación por cocaína o retirada, el diagnóstico es trastorno psicótico inducido por cocaína (CIPD).

La evidencia actual sugiere que aquellos con CIPD son propensos a ser varones, tener más tiempo de severidad y duración de consumo de cocaína, consumo de cocaína por vía intravenosa, y tener un índice de masa corporal más bajo. La diferenciac...

26.05.

Esperarse a sí mismo

Esperarse a sí mismo

A veces somos crueles al evaluarnos: nos miramos, y creemos repetirnos infinitamente. Aquello en lo que aún somos torpes, aquello en lo que la sagacidad aún no se ha despertado del todo... se presenta como inmutable, inmodificable, y nos autorreprochamos: “Siempre lo mismo”, “Nunca aprendo!”, “Es inútil todo lo que haga!”... La palabra “reproche” viene de “reprobación”, “echar en cara”. Y, para crear un buen vínculo consigo mismo, es indispensable ver esa máquina de reprochar que llevamos dentro. Porque suele funcionarle mal un dispositivo: el de la perspectiva. Veamos...Los procesos de evolución de la conciencia generalmente requieren que hagamos un alto honesto en el camino y nos miremos con hondura: nos repetimos, sí; pero si trabajamos con eso que se repite, nos damos cuenta de que no hay tan exacta repetición. Que, como decía el querido Jung, hay regresiones al servicio de la progresión: retrocedemos en apariencia para ver con más claridad los viejos mecanismos, ingresando a ellos con mayor conciencia que la última vez. Y en ese aparente retroceso, en ese aparente estancamiento, si tenemos vocación de ver y si no nos tratamos con crueldad, observaremos que no estamos caminando en círculo, sino en espiral ascendente. Que en cada recurrencia de una situación nos damos cuenta de más cosas; que empezamos a prever que el mecanismo está por funcionar; que, como desarrollamos la habilidad de pre-verlo y de verlo, dura menos tiempo y tiene menor virulencia...Hasta que un día sucede: la circunstancia "de siempre" se presenta... pero nos sorprendemos reaccionando de una manera diferente: ese trabajo sobre sí que parecía estéril se ha acumulado, formando una masa crítica, y se abre ante nosotros la alternativa de actuar con una conducta interna o externa que nos asombra: nueva. “No parezco ser yo!” Sin embargo... ese “yo” es más “sí mismo” que el “yo” que antes éramos! Y eso no es todo: en todo ese proceso de repeticiones y transformación, lo que estamos haciendo, a partir de la autoobservación, es modificar circuitos en nuestro cerebro: el cerebro de la persona que puede decir “Basta!”, por ejemplo, ya no es el mismo de quien siempre soportaba todo sin poner límites. (Las Neurociencias pueden certificar ese fenómeno que se da gracias a nuestra plasticidad cerebral: somos capaces de re-tejer nuestro cerebro a fuerza de constanc...

26.05.

Bendita Audacia

Bendita Audacia

Es natural que una parte nuestra sea tímida. “Tímido” viene del latín, “timus”: “temeroso”. Y, sí, vivir implica salir a un mundo imprevisible que despierta las alarmas de algo básico: nuestro instinto de supervivencia. Sin embargo, ese instinto (necesario, por cierto!), no es lo único que nos mueve: existe algo aun más profundo que es el impulso exploratorio. Gracias a él nos alejamos alguna vez de la falda materna. Gracias a él nos atrevimos a lo incierto. Gracias a él podemos cumplir con algo que hace a otra parte de nuestra naturaleza, con raíz en la hondura: la que nos insta a hacer de nuestra vida un experimento.Gandhi llamó a su autobiografía, justamente, “Mis experimentos con la Verdad”. Maravilloso título! También dijo de sí mismo y de todos: “Yo, débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos.” Él también era tímido! Pero decidió que su vida fuera dirigida por otra parte de sí: su parte audaz, atrevida. “Atrevido” es una bella palabra: significa, en su raíz, “atribuirse, asignarse a sí mismo la capacidad de hacer algo”. Para que nuestra vida cumpla con su Sentido necesitamos ser audaces!Ser audaz tiene un ingrediente más que la valentía: uno puede ser valiente para soportar la adversidad que viene hacia nosotros. La audacia, en cambio, nos propulsa a salir al encuentro de la vida, hacer que las cosas sucedan, aceptar nuestras reales limitaciones y a la vez crear nuestras propias circunstancias, moviéndonos más allá de donde la timidez manda, con la conciencia de que... la vida es un experimento! No sólo la propia: quizás la vida humana, en sí misma, lo sea, y todos vayamos desplegando, cada cual con su propio Intento, una porción de la evolución colectiva que la Humanidad requiere.En ese Intento estamos profundamente interconectados, y a la vez es preciso asumirlo como un proceso solitario: nadie puede gestarlo por nosotros. Atrevámonos = atribuyámonos la capacidad de que nuestra vida sea guiada no sólo por el instinto de supervivencia, sino también por el impulso de exploración, esculpiendo con nuestro propio cincel una vida con propósito (para sí mismos, para el Todo). Como dijo el poeta checo Rainer María Rilke:“Somos solitarios.

Tenemos que aceptar nuestra existencia

tan ampliamente como sea posible.

Todo, aun lo inaudito,

debe ser posible...

26.05.

El amor de cocción lenta...

La publicidad, el cine, las novelas... nos confunden. A ver... ¿Has probado las sopas instantáneas? Un poco de agua, revolver, y... listo! Bien: nos han hecho creer que el Amor también es así, instantáneo. Dos que se atraen en los primeros diez minutos de la película, transitan cuatro días o dos meses con encendidas miradas que se cruzan... y ya está! Entonces se dicen las ineludibles palabras: “Te amo". No, no, no! Corte, señor Director! Ese guión está mal escrito!

El Amor no es una sopa instantánea: es una comida compleja, de cocción muy, muy lenta... Es más: nos han hecho creer que "cuando el Amor aparece" es como si estuvieras ante una mesa con mantel blanco y velas encendidas, y un Alguien anhelado te lo fuera a servir en bandeja de plata. Pero... ya lo sabías, verdad? No te lo dan así: la vida te trae sólo una cesta rústica con muchos ingredientes. Y tendrás que trabajar arduamente con ellos: llorar pelando cebollas, mascar amarguras, quemarte, equivocarte en la mezcla y tirarla una y cien veces. Hasta que quizás logres cocer el manjar. Y puede que tenga fecha de vencimiento. Pero puede ser, en cambio, que hayas logrado gestar con el otro un alimento no-perecedero: en la India hay una palabra que es prema = devoción del uno hacia el otro. Amor Consciente.

A medida que corta, pela, revuelve... cada cocinero se va transformando. Pues es más que cocina: es Alquimia! Y eso tiene un valor extraordinario, porque aunque lo cocido, al final, no fuera comido ya por nadie, -si el vínculo se malograra-, hay algo que justifica plenamente esa tarea: que el cocinero pueda salir del vínculo más maduro, más crecido... más sabio. En ese caso, la experiencia que haya desarrollado implicará una pericia que le quedará disponible para sí mismo, pues se podrá perder o arruinar el objeto de amor, pero el Amor, jamás: es una habilidad que queda dentro de uno. Sí: saber amar requiere de entrenamiento. (Nunca nos lo dijeron!) Y cuando se dé una n...

24.05.

Tierra como super organismo vivo

El Constitucionalismo ecológico en América Latina y las constituciones

modernas se fundan sobre el contrato social de cuño antropocéntrico. No incluyen el contrato natural que es el acuerdo y la reciprocidad que deben existir entre los seres humanos y la Tierra viva que nos da todo y a la que nosotros en retribución cuidamos y preservamos. En razón de eso sería natural reconocer que ella y los seres que la componen son portadores de derechos. Los contractualistas clásicos como Kant y Hobbes restringían, sin embargo, la ética y el derecho solo a las relaciones entre los humanos. Solamente se admitían obligaciones humanas para con los demás seres, especialmente los animales, en el sentido de no destruirlos o someterlos a sufrimientos y crueldades innecesarias.
No considerar que cada ser posee un valor intrínseco, independiente de su uso humano, uso racional, y que es portador del derecho de existir dentro del mismo hábitat común, el planeta Tierra, abrió el camino a que la naturaleza fuese tratada como mero objeto a ser explotado sin ninguna otra consideración, en algunos casos hasta su agotamiento. Sin embargo, cupo a América Latina, como lo mostró un notable criminalista y juez de la corte suprema de la Argentina, Eugenio Raúl Zaffaroni (La Pachamama y el Humano, Ediciones Colihue 2012) desarrollar un pensamiento constitucionalista de naturaleza ecológica en el cual la Tierra y todos los seres de la naturaleza, particularmente los vivos y los animales son titulares de derechos. Estos deben ser incluidos en las constituciones modernas que han abandonado el arraigado antropocentrismo y el paradigma del dominus, del ser humano como señor y dominador de la naturaleza y de la Tierra.
 Los nuevos constitucionalistas latinoamericanos unen dos corrientes: una de ellas, la más ancestral, la de los pueblos originarios, para los cuales la Tierra (Pacha) es madre (Mama),de ahí el nombre de Pachamama, y titular de derechos porque esta viva y ...

24.05.

El monje el gato y la luna. Perderse para encontrarse

El hombre moderno ha perdido el sentido de la contemplación, de maravillarse delante de las aguas cristalinas de un riachuelo, de llenarse de sorpresa ante un cielo estrellado y de extasiarse delante de los ojos brillantes de un niño que lo mira interrogante. No sabe lo que es el frescor de una tarde de otoño y es incapaz de quedarse solo, sin móvil, sin internet, sin televisión, sin aparato de sonido. Tiene miedo de oír la voz que le viene de adentro, aquella que nunca miente, que nos aconseja, nos aplaude, nos juzga y siempre nos acompaña. Esta pequeña historia de mi hermano Waldemar Boff, que intenta personalmente vivir al modo de los monjes del desierto, nos trae de vuelta a nuestra dimensión perdida. Lo que es profundamente verdadero sólo se deja decir bien, como atestiguan los antiguos sabios, por pequeñas historias y raramente por conceptos. A veces cuando imaginamos que nos perdemos, es cuando nos encontramos. Es lo que esta historia nos quiere comunicar: un desafío para todos.

«Erase una vez un ermitaño que vivía bastante más allá de las montañas de Iguazaim, al sur del desierto de Acaman. Hacía sus buenos 30 años que se había recogido allí. Unas cabras le daban la leche diaria y un palmo de tierra de aquel valle fértil le daba el pan. Junto a la cabaña crecían unas ramas de vid. Durante todo el año, bajo la techumbre de palma, las abejas venían a hacer sus colmenas.

“Hace 30 años que vivo por aquí...”, suspiró el monje Porfirio. “Hace sus buenos 30 años...”. Y, sentado sobre una piedra, la mirada perdida en las aguas del regato que saltaban entre los guijarros, se detuvo en este pensamiento durante largas horas. “Hace 30 buenos años y no me he encontrado. Me perdí para todo y para todos, en la esperanza de encontrarme. ¡Pero me he perdido irremediablemente!”.

A la mañana siguiente, antes que naciera el sol, después del rezo de los peregrinos, con un parco talego a la espalda y sandalias medio rotas en los pies se puso en camino hacia las montañas de Iguazaim. Siempre subía a las montañas cuando bajo fuerzas extrañas su mundo interior amenazaba derrumbarse. Iba a visitar a Abba Tebaíno, eremita más provecto y más sabio, padre de toda una generación de hombres del desierto. Vivía debajo de un gran peñasco desde donde se podían ver allá abajo los trigales de la aldea de Icanaum.

“Abba, me perdí para encontrarme. Me he perdido, sin embargo, irremediablemente. No sé quién soy, ni para qué o para quien soy. He perdido lo mejor de mí mismo, mi propio yo. He buscado la paz y la contemplación, pero lucho con una falange de f...

24.05.

Fiodor Dostoyevski y lo bello

 Fiodor Dostoyevski y lo bello

Aprendimos de los griegos, y luego pasó a través de todos los siglos, que todo ser por diferente que sea tiene tres características trascendentales (están siempre presentes poco importa la situación, el lugar y el tiempo): es unum, verum et bonum, es decir, goza de una unidad interna que lo mantiene en la existencia, es verdadero, porque se muestra así como es en realidad, y es bueno porque desempeña bien su papel junto los demás seres ayudándolos a existir y coexistir.

Los maestros franciscanos medievales, como Alexandre de Hales y especialmente San Buenaventura fueron los que, prolongando una tradición venida de Dionisio Aeropagita y de san Agustín, añadieron al ser otra característica transcendental: lo pulchrum, es decir, lo bello. Basados seguramente en la experiencia personal de san Francisco que era un poeta y un esteta de calidad excepcional, que “en lo bello de las criaturas veía lo Bellísimo,” enriquecieron nuestra comprensión del ser con la dimensión de la belleza. Todos los seres, incluso aquellos que nos parecen repugnantes, si los miramos con afecto, en los detalles y en el todo, presentan, cada cual a su modo una belleza singular, si no en la forma, en el modo en que todo viene articulado en ellos con un equilibrio y armonía sorprendentes.

Uno de los grandes apreciadores de la belleza fue Fiodor Dostoyevski. La belleza era tan central en su vida, nos cuenta Anselm Grün, monje benedictino y gran espiritualista, en su último libro Belleza: una nueva espiritualidad de la alegría de vivir (Vier Türme Verlag 2014) que el gran novelista ruso iba todos los años a contemplar la hermosa Madonna Sixtina de Rafael. Permanecía largo rato en contemplación delante de esa espléndida obra. Tal hecho es sorprendente, pues sus novelas penetraron en las zonas más oscuras e incluso perversas del alma humana, pero lo que en verdad lo movía era la búsqueda de la belleza. Nos legó esta famosa frase: “La belleza salvará al mundo”, escrita en su libro El idiota.

En la novela Los hermanos Karamazov profundiza la cuestión. Un ateo, Ippolit, pregunta al príncipe Mischkin: “¿cómo “salvaría la belleza al mundo?” El príncipe no dice nada pero va junto a un joven de 18 años que está agonizando. Y se queda allí lleno de compasión y amor hasta que muere. Con eso quiso decir que belleza es lo que nos lleva al amor compartido con el dolor; el mundo será salvado hoy y siempre mientras ese gesto exista. ¡Y que falta nos hace hoy!

Para Dostoyevski la contemplación de la Madonna de Rafael era su terapia personal, pues sin ella habría desesperado de los hombres y de sí mismo, ante tantos problemas como veía. En sus escritos describió a personas...

24.05.

Cada Ser tiene un valor intrínseco

La ética de la sociedad dominante en el mundo es utilitarista y antropocéntrica. Es decir: considera ilusoriamente que los seres de la naturaleza solamente tienen razón de existir en la medida en que sirven al ser humano y que este puede disponer de ellos a su gusto. Él se presenta como rey y reina de la creación.

La tradición judeocristiana reforzó esta idea con su “someted la Tierra y dominad sobre todo lo que vive y se mueve sobre ella” (Gn 1,28).

Mal sabemos que, nosotros los humanos, fuimos uno de los últimos seres a entrar en el teatro de la creación. Cuando el 99,98% de todo estaba ya hecho, surgimos nosotros. El universo, la Tierra y los ecosistemas no necesitaron de nosotros para organizarse y ordenar su majestuosa complejidad y belleza.

Cada ser tiene un valor intrínseco, independiente del uso que hacemos de él. Representa una manifestación de aquella Energía de fondo, como dicen los cosmólogos, o de aquel Abismo generador de todos los seres. Tiene algo que revelar que solo él, hasta el menos adaptado, lo puede hacer y que enseguida, por la selección natural, desaparecerá para siempre. Pero a nosotros nos cabe escuchar y celebrar el mensaje que tiene para revelarnos.

Lo más grave, sin embargo, es la idea que toda la modernidad y gran parte de la comunidad científica actual proyecta del planeta Tierra y de la naturaleza. Las consideran simple “res extensa”, una cosa que puede ser medida, manipulada, según el rudo lenguaje de Francis Bacon, «torturada como lo hace el inquisidor con su víctima, hasta arrancarle todos los secretos». El método científico predominante mantiene, en gran parte, esa lógica agresiva y perversa.

René Descartes en su Discurso del Método dice algo de un clamoroso reduccionismo en la comprensión: «no entiendo por “naturaleza” ninguna diosa ni ningún otro tipo de poder imaginario; antes me sirvo de esa palabra para significar la materia». Considera el planeta como algo muerto, sin propósito, como si el ser humano no fuese parte de esa naturaleza”.

El hecho es que nosotros entramos en el proceso evolutivo cuando éste alcanzó un altísimo nivel de complejidad. Entonces irrumpió la vida humana consciente y libre como un subcapítulo de la vida. Por nosotros el universo llegó a la conciencia de sí mismo. Y eso ocurrió en una minúscula parte del universo que es la Tierra. Por eso nosotros somos aquella porción de la Tierra que siente, ama, piensa, cuida y venera. Somos Tierra que anda, como dice el cantautor indígena argentino Atahualpa Yupanqui.

Nuestra misión específica, nuestro lugar en el conjunto de los seres, es el de ser aquellos que pueden apreciar la grandeur del universo, escu...

24.05.

Reflexión Fundación Gedisos

Reflexión Fundación Gedisos

"Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas"

— Benjamín Disraeli

24.05.

La paz perenne con la naturaleza y la Madre Tierra

Uno de los legados más fecundos de Francisco de Asís, actualizado por Francisco de Roma, es la oración por la paz, tan urgente en los días actuales. El primer saludo que San Francisco dirigía a los que encontraba era desearles “Paz y Bien” que corresponde al Shalom bíblico. La paz que ansiaba no se restringía a las relaciones interpersonales y sociales. Buscaba una paz perenne con todos los elementos de la naturaleza, tratándolos con el dulce nombre de hermanos y hermanas.

Especialmente la “hermana y Madre Tierra”, como la llamaba, debería ser abrazada por el abrazo de la paz. Su primer biógrafo Tomás de Celano resume maravillosamente el sentimiento fraterno del mundo que lo invadía al testimoniar: «Se llenaba de inefable gozo todas las veces que miraba al sol, contemplaba la luna y dirigía la vista hacia el firmamento y las estrellas. Cuando se encontraba con las flores, les predicaba como si estuviesen dotadas de inteligencia y las invitaba a alabar a Dios. Lo hacía con tiernísimo y cjava-scriptdor candor: exhortaba a la gratitud a los viñedos y a los trigales, a las piedras y a las selvas, a las plantaciones de los campos y a las corrientes de los ríos, a la hermosura de las huertas, a la tierra, al fuego, al aire y al viento”.

Esta actitud de reverencia y de ternura lo llevaba a recoger las babosas de los caminos para que no las pisaran. En el invierno daba miel a las abejas para que no muriesen de escasez y de frío. Pedía a los hermanos que no cortasen los árboles de raíz, en la esperanza de que pudiesen regenerarse. Hasta las malas hierbas debían tener un lugar reservado en las huertas para que pudiesen sobrevivir, pues ellas también anuncian al “hermosísimo Padre de todos los seres”.

Solamente puede vivir esta intimidad con todos los seres quien ha escuchado su resonancia simbólica dentro del alma, uniendo la ecología ambiental con la ecología profunda. Jamás se situó po...

23.04.

Enterarse de lo secreto

Ahora que estás leyendo estas palabras te pido que, sin quitar los ojos de las letras, te des cuenta de las imágenes que tus ojos perciben en la periferia del globo ocular; sí: estás captando mucha más información que la que capta tu visión focal (que es con la que estás leyendo). Hace poco me sucedió que, dando una clase virtual en mi notebook (para lo cual tipeo a mucha velocidad, procurando expresar mi pensamiento a los alumnos, hiperconcentrada), mi visión periférica percibió un rápido movimiento a la izquierda que me alertó de inmediato: era una enorme araña que se estaba por subir al almohadón sobre el que yo estaba sentada. ¿Cómo pude percibirla, si mi tarea requería la más absoluta concentración? He aquí la respuesta: el ojo humano está diseñado para captar en la periferia aquello que pueda atentar contra la supervivencia, mientras el individuo está abocado a cualquier tarea focal. Esto que sucedió ante la araña, acontece todo el tiempo. Y no sólo con el ojo, sino con todos los sentidos. Quizá te haya sucedido que, por ejemplo, mientras viajabas en colectivo, atento a tus pensamientos, a una lectura o al paisaje, de pronto alguien pronunciara algo que te es importante (el nombre de tu ciudad natal, el título de un libro que te interesa, o cualquier otra cosa), y tu atención fuera captada por esas palabras súbitamente, como si hubieras estado escuchando esa conversación ajena todo el tiempo. Esto es porque el oído también capta periféricamente. La implicancia psicológica de este mecanismo es que siempre percibimos todo. Veamos qué es lo que esto significa...

La Psicología Transpersonal nos dice que el Inconsciente tiene inteligencia propia: una inteligencia no-racional, compleja y hábil. En el fenómeno descripto, el Inconsciente recoge esa información periférica, junto con algunos "detalles" que la percepción focal registra, pero que conscientemente no advertimos. Esto funciona así: las impresiones llegan a la mente organizándose según un patrón de figura-fondo (en este instante, por ejemplo, tus ojos toman como figura las letras impresas, e ignoran el fondo de la pantalla; si prestaras atención a ese fondo, pasaría a ser figura, y dejarías de ver las letras). Así, parte de la información que percibimos es seleccionada como figura, y el resto queda como fondo al cual no se le adjudica atención consciente. Pero... el Inconsciente nada desperdicia: absorbe esa información y la archiva junto con los otros datos ap...

23.04.

"Este mundo no es para mí"

No es difícil que, en algunos momentos, quien tiene el espíritu sensible llegue a esta conclusión: “Este mundo no es para mí”. Sucede sin motivo específico, o bien cuando vemos los horrores de nuestra época, cuando nos arrolla la mediocridad, o cuando en la vida personal los más cercanos quizás han vulnerado nuestra confianza… Suma y sigue: motivos para percibir la rudeza de la realidad y sentir que “no encajamos” en ella es duro. Y a veces hasta es más duro sentir las propias limitaciones y no saber, en algún punto, cómo lidiar con ellas…

Pero, cuidado! Esto sólo es el comienzo. Necesita serlo. Necesita haber un segundo paso. Y un tercero y un cuarto si hiciera falta. Porque necesita haber una dirección. Y la dirección es la misma para todo ser humano que sea activo en su propio proceso de evolución (recordando que su evolución acompaña a la de todo lo que existe, pues el Universo mismo aún se va desplegando): si este mundo no es para mí, debo crear el mundo que sí lo sea. Qué significa esto? Que cada uno de nosotros vino a crear ese mundo que aún no es. Como decía Gandhi, el cambio que deseas ver en el mundo. Y que si uno se siente “sapo de otro pozo”, -como se dice en muchos países cuando uno “no encaja” en ninguna parte-, precisará juntar agüita en una cantimplora y hacer un peregrinaje hasta hallar el pozo en el que sí se sienta pertenecer. Pero que si no lo halla deberá convertirse en un sapo excavador, y, como mi perro en el jardín, crear su propio pozo.

O sea: creer que, entre 7.000 millones de personas que hay en este mundo, uno es el único que tiene este sentir, es una ilusión. Haber probado en distintos grupos humanos y no haber encontrado lo que buscaba es nada más que parte del camino. Hasta que uno va abriendo su corazón asustado. (Y es natural que ese corazón haya estado asustado, porque la persona sensible suele haber sufrido agudamente lo que quizás a otras pers...

23.04.

DIPLOMATURA EN GESTALT

DIPLOMATURA EN GESTALT

PSICOLOGÍA DEL AQUÍ Y AHORA

Presencia y Sabiduría para

Resolver situaciones con inteligencia emocional

DIRIGIDO A:

Profesionales y estudiantes avanzados que trabajen con personas o próximos a hacerlo, interesados en aprender recursos de la psicología del Aquí y Ahora participando de un proceso teórico práctico vivencial.

OBJETIVO:

•Aprender e incorporar la psicología del Aquí y Ahora para adquirir habilidades y actitudes, gestando una manera de Ser y de Estar en el mundo con el objetivo de fortalecer la inteligencia emocional para ayudarse a sí mismo y a los demás.

•Formar profesionales desde un enfoque Gestalt desarrollando nuevas técnicas para asumir un liderazgo desde el autoconocimiento, preparado para una comunicación asertiva, el desarrollo de la confianza y la resolución de conflictos, encontrando sus propios recursos para trascender emociones displacenteras (miedos, enojos, culpas, exigencias, críticas, Etc.).

PROGRAMAS DE FORMACIÓN

DIPLOMATURA en GESTALT / 2 AÑOS marzo a diciembre

PSICOLOGIA DEL AQUÍ Y AHORA / 1 AÑO abril a diciembre / título intermedio

Psicología de la ACEPTACIÓN - CONFIANZA - AUTENTICIDAD / 3 meses inicio abr /jul /oct

CURSO INTENSIVO PARA EXTRANJEROS / PRESENCIAL O VIRTUAL

DIRECTORA: Gabriela Murgo Lic. en Psicología (UCA). Posgraduada en Terapia Gestalt con Silvia Salinas (Esalen). Expuso en el XII y XII...

23.04.

Mi imagen de mí cuantas actitudes aristas y conductas dispara !

Los humanos somos extraños, sí: por razones de supervivencia a medida que vamos abriendo los ojos al mundo vamos a su vez constituyendo una autoimagen. Esa autoimagen no es solamente corporal: en nuestro cerebro se va codificando un diseño de cómo somos, básicamente en base a los pequeños o grandes logros que alcanzamos a gestar, y sobre todo a partir de lo que los demás dicen de nosotros. Ese espejo es fundamental en la constitución de nuestra primera imagen de nosotros mismos. Tan importante es que nos dispara múltiples actitudes y conductas: queremos, por un lado, imprimir en el otro determinada imagen (de poderosos, seductores, “pobrecitos”, temibles, “buena gente”…), para lo cual nos “producimos” (desde la ropa y el peinado al tipo de libro que exhibimos en nuestra biblioteca); y a la vez tememos ser vistos como no quisiéramos (es decir, en base a esos atributos que guardamos en nuestra Sombra).

¿Cuál es el problema de todo esto? Que no somos esa imagen, y que restringirnos a ella es como pasear en Francia moviéndonos en base al mapa de Brasil. Pues sólo se trata de eso: un mapa de mí.Y así fuera que estuviese en Francia con el mapa de Francia… el mapa no es el país! Por eso nos es indispensable para saber realmente cómo somos y quiénes somos que iniciemos una exploración de nuestro territorio, abandonando el mapa. ¿Somos tan inhibidos como nos describieron nuestros padres y tíos? ¿Jamás decimos que no, como lo expresan nuestros amigos (con terribles consecuencias!)? ¿Somos ineptos para la música y las letras y no lo intentamos porque “ya sabemos que lo somos”? Y más aun: ¿cuáles son nuestros circuitos emocionales personales? ¿Cuáles los rasgos que los demás ven y nosotros no (porque terminamos defendiendo nuestra autoimagen como si fuera nuestro Ser!)? ¿Qué misteriosas cualidades que trajimos innatamente no se expresan p...

23.04.

Reflexión Fundación Gedisos

Reflexión Fundación Gedisos

"Deja que cada amanecer sea para ti el comienzo de la vida, y cada sol poniente, su cierre"

23.04.

Los Cuatro Perdones

Hay cuatro perdones con los que necesitamos trabajar para sanear nuestra vida íntima. Desde hace años mucho se habla básicamente de dos. Quisiera enunciar a los cuatro. Pero antes deseo aclarar que el perdón no es un acto: esun proceso. O sea: no es posible perdonar desde la voluntad; desde la voluntad lo que sí podemos es elegir cultivar ese proceso, sabiendo que si no lo hacemos una porción de nuestra vida permanecerá infectada, inflamada, y cada vez que algo la toque, dolerá.

No podemos, entonces, decidir “Te perdono”. Pero sí podemos decidir colaborar conscientemente con ese proceso. Este trabajo psicológico, sin embargo, es sólo una parte. La otra es que, a medida que sostenemos en el tiempo la intención de cultivar el perdón, algo nuclear de nuestro Inconsciente (nuestra Esencia, nuestro Sí Mismo) a su vez trabaja subterráneamente para que el perdón acontezca. Sí: la médula del perdón deviene de una instancia interna superior. Por eso se llama per-don: es un don que viene desde algo muy hondo (en inglés, forgive, siendo que to give no sólo es dar, sino también consagrar, o sea: con-sagrar). De manera que decidir perdonar implica disponerse a hacer, humanamente, nuestra parte en ese proceso, y también a pedir a esa instancia interna (como en una oración) que tenga a bien desplegar eso más sutil que, desde nuestro psiquismo limitado, no podemos ejecutar. Así, cuando el perdón adviene y sentimos la herida limpia, es porque muy dentro han convergido nuestro trabajo psicológico intencional y el trabajo de nuestro Sí Mismo (sin el cual el perdón no acontece).

Esto toma tiempo; y perdonar no significa aceptar que el dañador nos siga dañando, o que retorne a nuestra vida si lo hemos expulsado: implica que esa persona ya no ocupe tanto espacio dentro de uno. De modo que no se trata sólo de “ser magnánimo con quien nos hirió”, sino de des-enquistar al otro del enorme lugar que ocupa cuando una herida no ha cicatrizado. Ése es el primer perdón. Pero hay tres más.

El segundo es el que refiere a pedir perdón (tarea indispensable en el propio proceso evolutivo): revisar nuestra historia y el día a día, determinando a quiénes hemos lastimado. Por torpeza, por inmadurez, por ignorancia, por egoísmo... Una vez detectados a conciencia estos actos incisivos, será necesario ofrecerle al otro, -si aún es posible-, nuestro reconocimiento del error: ayudarle a que despliegue el proceso de su primer pe...

23.04.

Reflexión Fundación Gedisos

Reflexión Fundación Gedisos

Si estás sólo ten valor para acompañarte !

23.04.

Seminario sobre "El Complejo de Jonás" destrabando el sentido de autotraición y tristeza sobre si m

Seminario sobre

Este Seminario es parte de nuestro Programa de Formación Continua en Psicología Transpersonal, que consta de distintas actividades, a elección del alumno. Para más información contactar telefónicamente o por mail.

* ¿Qué es el Complejo de Jonás y cómo funciona en nuestras vidas?

El norteamericano Abraham Maslow (uno de los padres de la Psicología Humanista y Transpersonal) en la década de 1960 acuñó esta expresión describiendo aquel fenómeno por el cual, al igual que tememos lo peor de nosotros, tememos también a lo mejor de nuestra interioridad: a nuestras máximas posibilidades, nuestras cualidades más bellas, nuestros talentos; nos asusta llegar a ser aquello que vislumbramos en nuestros mejores momentos.

La resultante es que la persona se autolimita, se restringe, como si huyera del destino que más idóneamente estaría en condiciones de cumplir. Ve a sus dones como una amenaza, y en vez de desplegarlos, los reprime. Con ello, reprime su más genuina identidad, su esencia, generándose a sí misma una tristeza muy característica que tiene, en verdad, cierto sabor a autotraición. Es como experimentar nostalgia de sí mismo, pues ese "sí mismo" está amordazado y sin permiso para ejercer lo que vino a hacer a este mundo...

El Complejo de Jonás limita a muchas personas... y ni siquiera sus terapeutas saben qué es lo que en realidad les sucede, adjudicándoles interpretaciones y diagnósticos erróneos! Por ello, abordaremos el tema a partir de diversos autores y prácticas de distintas fuentes (ver abajo), pues se requiere una mirada que sume a la Psicología el sentido de lo Trascendente, pues su superación implica aprender a ejercer el gozo de, modestamente, tocar nuestra partitura en la gran Orquesta de la Vida.

* Docente:

Lic. Virginia Gawel, Psicóloga, fundadora y Directora del Centro Transpersonal de Buenos Aires. Desde 1984 se especializó en la integración de las Psicologías de Oriente y Occidente, buscando que este paradigma fuera incluido en la currícula de distintas universidades.

Su espacio de referencia en cuanto a su formación es el Esalen Institute de California. Es miembro de la International Association for the Study of Dreams y de la Association for Transpersonal Psichology (ATP). Forma parte del Consejo Editor del Journal of Transpersonal Research. Dicta seminarios sobre estos temas a alumnos de la Universidad Maimónides y en el Centro Transpersonal de Buenos Aires (presencialmente y on line hacia todo el mundo). Oficia como columnista en diversos medios gráficos y radiales, comprometida en la difusión de este paradigma. Para seguir sus publicaciones cotidianas por.

* Temas que abordaremos teórico-vivencialmente:

La inhibición de nuestra Identidad Total. Abraham Maslow y el Complejo de Jonás: cómo detectarlo, cómo trabajarlo, como observar sus síntomas en el propio psiquismo? Nuestra historia personal y las raíces d...

23.04.

El desafío de amar

* Por Agustina Lanuse

El psicólogo y maestro René Trossero ha ayudado a muchísimas personas a mejorar su calidad de vida. En una charla con Sophia René Trossero afirma que para vivir en plenitud hay que dejarse querer, quererse a uno mismo y abrir el corazón a los demás; y que el desafío más grande es aprender a sufrir y a encontrarle sentido al dolor.

René Trossero publicó más de veinte títulos; tiene una vasta trayectoria profesional en el campo de la psicología y la espiritualidad; cuenta con un amplio público local e internacional que lo sigue a través de sus conferencias y sus publicaciones, y, sin embargo, hoy a los casi 80 años, el psicólogo, filósofo y poeta dice estar contento no por sus logros, sino porque se siente querido y por haber aprendido a amar. “Aunque sea un poco”, aclara. Así de breve. Así de sencillo. “Los títulos y el reconocimiento que coseché no me servirían de nada si no hubiera aprendido a convivir amando en los ámbitos donde me muevo, mi familia, mi trabajo. Esto es lo importante”, afirma este hombre de espalda gacha, pero de mente y corazón erguidos.

La conversación con Sophia tiene lugar una soleada mañana otoñal en su consultorio de Palermo. René dispone de una hora. Luego tiene cita con su médico. Hace pocos años superó un cáncer de pulmón y en su historia clínica hay más de veinte operaciones. “Soy como los autos viejos; cada semana debo ir al taller para hacerme chapa y pintura”, aclara con humor.

Pero si bien los minutos son pocos, la charla es tan rica, que la sensación que queda, cuando uno sale de su consultorio, es la de haber estado allí la mañana entera. Cada palabra, cada gesto, cada silencio tiene un sentido. René es de los que hablan poco y dicen mucho. Un viejo sabio, un abuelo al que uno escucha porque tiene un largo camino recorrido.

Sostiene que vivir amando es mucho más exigente y complicado que vivir una religión; que la educación es hueca si se queda sólo en la instrucción. Dice que lo importante es encontrar el camino y ser fiel con uno mismo y con lo que se elige. Y explica que, si de verdad los hombres nos amáramos, habría una revolución, ya que la sociedad está organizada sobre la base del engaño y la mentira.

Patear el tablero

René detesta, sobre todo, la mentira. Su vida es ejemplo de ello. Fue cura desde los de los 22 años hasta los 42, y un bue...

21.04.

Anemia afectiva: sobre el no saber recibir

Conocí una vez a alguien que si le decían "Te amo", automáticamente daba una singular respuesta: "No te preocupes: ya se te va a pasar". A esto se le llama deflexión: evitar la intensidad afectiva.

Una persona deflectiva, si el aprecio, la gratitud, el amor, quieren penetrar en su estructura... los esquiva como un torero al toro! Elude la situación, tratando de salir lo más rápido posible de ella con una broma, un sarcasmo, una frase hecha, o cambiando de conversación... Quizás hasta le sea más fácil recepcionar un insulto que aceptar un "Te quiero". Su coraje mayor sería abrirse a recibir el reconocimiento afectivo... pero no sabe cómo hacerlo! Hay quienes así han ido neutralizando crónicamente a sus proveedores de afecto, que ya ni insisten en expresarles cariñosidad... La consecuencia de ello es una anemia afectiva autoprovocada: como a quien le falta hierro en sangre por no asimilar lo que come, -aunque la comida sea buena-, el afecto no es absorbido por su sistema sensible, generándosele una carencia emocional: sensación de soledad, de inmerecimiento, de desamor... con frecuencia, independientemente de que en el entorno sí haya muestras de afecto. Es posible, inclusive, que la persona tenga una lectura deformada de su presente y de su pasado en la que recorte esas muestras de afecto, como si no hubieran existido; y es que... no pudo percibirlas!

Si algo de esto te sucede es importante que sepas que uno puede reeducarse emocionalmente mediante pequeños gestos, estando atento a la deflexión cotidiana: cuando te den las gracias ya no digas "Por nada!", pues si se te está agradeciendo es... por algo! Y si alguien te expresa "Qué bien se te ve!", no respondas cosas como "Por favor!... Si soy un desastre, hoy ni me miré al espejo...". Si aprecian algo que has elegido con buen gusto, no te escapes con un "Ya está muy viejo, lo compré de oferta...". Hasta es posible que si te hacen un regalo experimentes culpa por recibir, y digas frases como "No te hubieras molestado!" (o sea: "Perdón por existir: lamento que hayas tenido que malgastar dinero y tiempo en alguien como yo")... Se es como un "tenista afectivo", haciendo rebotar la pelota ni bien golpea en su raqueta emocional, refractaria al afecto. Basta! Juguemos otro juego: el de dar, pero también sabiendo recibir.

Se trata de instalar nuevas actitudes: si te dicen "Gracias!", darle espacio a ese agradecimiento, respondiendo tal vez "Qué bueno que te sirviera lo qu...

21.04.

¿Podemos todavía sonreír en medio del miedo y la ...

¿Podemos todavía sonreír en medio del miedo y la consternación de nuestros días?

2014-04-20

En mi ya larga trayectoria teológica, desde el principio, en los años 69 del siglo pasado, han sido siempre centrales dos temas que representan singularidades propias del cristianismo: la concepción societaria de Dios (Trinidad) y la idea de la resurrección en la muerte. Si dejásemos fuera estos dos temas, no cambiaría casi nada en el cristianismo tradicional. Éste predica fundamentalmente el monoteísmo (un solo Dios) como si fuésemos judíos o musulmanes. Y en lugar de la resurrección prefirió el tema platónico de la inmortalidad del alma. Es una pérdida lamentable, porque dejamos de profesar algo especial, diría casi exclusivo del cristianismo, cargado de jovialidad, de esperanza y de un sentido innovador del futuro.

Dios no es la soledad del uno, terror de los filósofos y de los teólogos. Es la comunión de tres Únicos, que por ser únicos no son números sino un movimiento dinámico de relaciones entre diversos igualmente eternos e infinitos, relaciones tan íntimas y entrelazadas que impide que haya tres dioses, sino un solo Dios-amor-comunión-inter-retro-comunicación. El nuestro es un monoteísmo trinitario y no atrinitario o pre-trinitario. En esto nos distinguimos de los judíos y de los musulmanes y de otras tradiciones monoteístas.

Decir que Dios es relación y comunión de amor infinito y que de Él se derivan todas las cosas es permitirnos entender lo que la física cuántica viene afirmando desde hace ya casi un siglo: todo en el universo es relación, entrelazamiento de todos con todos, formando una red intrincadísima de conexiones que forman el único y mismo universo. Él es, efectivamente, a imagen y semejanza del Creador, fuente de interrelaciones infinitas entre diversos, que vienen bajo la representación de Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta concepción quita el fundamento a todo y cualquier centralismo, monarquismo, autoritarismo y patriarcalismo, que encontraba en un único Dios y único Señor su justificación, como algunos teólogos críticos ya observaron. El Dios societario, proporciona, sin embargo, el soporte metafísico a todo tipo de socialidad, de participación y de democracia.

Pero como los predicadores por lo general no se refieren a la Trinidad, sino solo a Dios (solitario y único) se pierde una fuente de crítica, de creatividad y de transformaciones sociales en la línea de la democra...

21.04.

La hipnosis de a dos (o más!)

“Con mi hermana, si discutimos por algo, dejamos de hablarnos durante meses... Es lo normal!”; “Mi marido es así: si llega después de medianoche no le gusta dar explicaciones”; “No: jamás hablamos entre nosotros de lo que sentimos, no tengo idea de qué le pasa”; “Ella no acepta ni que la toque ni que la bese... Es así!”.

Hay situaciones que se dan de a dos o más personas (en una pareja, en una familia, en un grupo, o en una sociedad) que funcionan como si los sujetos participantes estuvieran bajo una danza hipnótica: repiten patrones de comunicación que no son saludables, pero hay tal sobreadaptación a ello que se lo vive como “las reglas naturales” bajo las cuales vivir. Y sólo podemos darnos cuenta de que es así cuando “despertamos del trance”. Quizás todos hemos tenido vínculos en los que vivíamos como algo “normal” lo que luego, al paso del tiempo, advertimos que era tóxico, bizarro, dañino. Lo mismo a veces sucede cuando nos emancipamos y vemos algunos mandatos de nuestra familia de origen: en tanto estamos sumergidos en ella, funcionamos “en automático”, sin siquiera cuestionar que “las cosas son así”. Es más: los que pueden advertir, en cualquiera de los casos, que eso en lo que nuestra conciencia está atrapada no es sano para nosotros, son los demás, los que están fuera de ese “hechizo” (por llamarlo metafóricamente).

Cuando uno “despierta” suele reprocharse: “Cómo no me di cuenta antes!”. Y uno no se dio cuenta antes... por habituación. Así se llama al mecanismo de adaptación que nos permite elevar los niveles de tolerancia a lo incómodo para poder soportarlo y sobrevivir (como quien tiene que trabajar en un ámbito ruidoso, y a los pocos días ya no le molesta). Ese mecanismo tiene su raíz en el instinto: sentimos irracionalmente que debemos tolerar las condiciones ...

01.02.

Saber esperar gran "Aprendizaje"

Quizás no todos Ustedes reciban la celebración de Año Nuevo sonrientes y con las copas en alto. En lo personal, más bien me encuentra con el espíritu de pie, pero el cuerpo horizontal: hace tres semanas tuve un accidente y me quebré en dos partes el pie izquierdo, pasando por dos intervenciones quirúrgicas. De manera que mis villancicos de Navidad tenían un solo estribillo: “Aaayyy!” (y lo digo en serio!). Ahora duele menos. Pero esta experiencia que estoy atravesando (como quizás la que a algunos de Ustedes les toca pasar, menos jolgoriosas que las que muestran las publicidades festivas), está trayendo enseñanzas muy interesantes. Desde allí es que quisiera hoy escribirles. Y el tema es éste: la espera.

No es algo que traigamos sabido innatamente: a esperar se aprende. Y no es un aprendizaje sencillo! A veces la espera permite hacer otras cosas mientras el tiempo resuelve... pero otras no: sólo podemos quedarnos mirando al techo (como antes de entrar a un quirófano), o aguardar hasta que nos den una noticia, o a que mejore la salud de alguien, sin que nada uno pueda hacer... sólo esperar. ¿Cómo convertir esa espera en algo fértil? ¿Cómo no des-esperar?

Vuelvo a decirlo: a esperar se aprende. Y se aprende procurando ubicarse en la mejor actitud posible mientras no podamos hacer nada con lo que sucede: la no-posibilidad de intervenir en los hechos es una invitación a guardarnos en nuestro centro, y confiar en ese eje quieto, sin desgastarnos en luchar contra lo que no podemos eludir. Ése sería el modo más sabio de, como decía el psiquiatra Roberto Assagioli, “aprender a colaborar con lo inevitable”. Se cede el control... pues no hay cómo retenerlo! Y se comprende que toda resistencia, toda ansiedad, todo ahínco por saltearse ese momento, lo único que generará es desgaste.

Con una sonda en el brazo y acostada en una camilla mirando al techo al salir de cad...

01.02.

¿Cuál es el lugar de lo religioso en el mundo?

Por más que la sociedad se mundanice y, en cierta forma, se muestre materialista, no podemos negar que en los tiempos actuales se está dando una vuelta vigorosa de lo religioso, de lo místico y de lo esotérico. Tenemos la impresión de que existe cansancio del exceso de racionalización y funcionalización de nuestras sociedades complejas. La vuelta de lo religioso solamente revela que en el ser humano existe una búsqueda de algo mayor. Hay un lado invisible en lo visible que nos gustaría sorprender. Quién sabe si allí se encuentra un sentido secreto que sacia nuestra búsqueda incansable de algo que no sabemos identificar. En ese horizonte no confesional quizás tenga sentido hablar de lo religioso o de lo espiritual. Sufrió todo tipo de ataques pero consiguió sobrevivir. La primera modernidad lo veía como algo premoderno, un saber fantástico que debía dar lugar al saber positivo y crítico (Comte). Luego fue leído como una enfermedad: opio, alienación y falsa conciencia de quien todavía no se ha encontrado o si se ha encontrado, se ha vuelto a perder (Marx). Después, fue interpretado como la ilusión de la mente neurótica que busca pacificar el deseo de protección y hacer soportable el mundo contradictorio (Freud). Más adelante, fue interpretado como una realidad que por el proceso de racionalización y de desencanto del mundo tiende a desaparecer (Weber). Por fin, algunos lo tenían como algo sin sentido, pues sus discursos no tienen objeto verificable ni falsificable (Popper y Carnap).

Estimo que el gran equívoco de estas distintas interpretaciones reside en el hecho de situar lo religioso en un lugar equivocado: dentro de la razón. Las razones comienzan con la razón. La razón en sí misma no es un hecho de razón. Es una incógnita. Ya rezaba la sabiduría de los Upanishad: «aquello por lo cual todo pensamiento piensa, no puede ser pensado». Tal vez en este «no pensado» se encuentra la cuna de lo religioso, es decir, de aquellas ...

01.02.

Sitio GDSS (GEDISOS) reaparece

Sitio GDSS (GEDISOS) reaparece

EL SITIO GEDISOS ESTUVO " PARADO" B"ASTANTE TIEMPO POR COMPLICACIONES TECNICAS QUE CASI DESTRUYEN EL MISMO. ES MUY COMUN ESTE TIPO DE " PROBLEMITAS" EN ESTE MUNDO CIBERNETICO, POR TANTO LO ERRADICAREMOS TOTALMENTE Y SEGUIREMOS ADELANTE " EN LA VIDA NO SE TRATA DE GANAR SIEMPRE SINO DE NO DARSE POR VENCIDO NUNCA" (ESTA ES UNA PRUEBA ....PERO ESTAMOS FELICESSSSSSS!!!!!!!!!!!!

Liliana Aguirre

01.02.

Reflexión Poética Fundación Gedisos

Reflexión Poética Fundación Gedisos

“Hay tardes extrañas en que las flores tienen alma”.

Albert Samain.

28.11.

La idea del tiempo es un convenio del pensamiento y del lenguaje

Las personas por lo general, se autodefinen identificándose con su mente condicionada, perdiendo de esta forma la conexión con el fluir de la vida. La mayoría de las culturas tienden a considerar que si un individuo se desarrolla física y mentalmente como el promedio de sus semejantes ya es "normal". Desde una visión holisitca, esa misma consideración de lo normal no puede ser sostenida, ya que si observamos nuestra civilización, podremos identificar que gran parte de esos estados de la mente, considerados socialmente normales, son los que plasman a nivel colectivo, como raza humana, innumerables cantidad de sufrimiento, dolor, ansiedad y desesperación.

Al investigar la propia conciencia, uno esta investigando la totalidad de la conciencia humana, no solo de la propia, porque uno es el mundo, y cuando observa la conciencia, esta observando la conciencia de la humanidad, no es algo personal ni egocéntrico. Mientras vivamos dentro del campo al que llamamos ”nuestra conciencia”, por mucho o poco que pueda cambiar, aun así no hay en ese campo una transformación humana fundamental.

Judi Krishnamurti.

Solo repasando la mayoría de los hechos históricos del siglo XX alcanzaría para darnos cuenta cuanta distorsión hemos generado en considerar que es lo saludable y que es lo que no.

A través de esa distorsión de la normalidad nos encontramos como civilización en un estado de stress casi permanente, devaluando sistemáticamente el momento pr...

23.11.

La enfermedad: un encuentro con vos mismo

Desde la mirada de la ciencia tradicional, previo al conocimiento de la física cuántica que pone de manifiesto en el mundo que el observador modifica lo observado, desde la medicina con las leyes de la ciencia mecanicista (previa a Einstein y al descubrimiento del principio de incertidumbre de Heisenberg), uno veía a los síntomas desde un leve resfrío, hasta cuadros graves como un infarto o cáncer como algo que aparece de la nada, desde afuera o desde adentro de uno mismo, donde uno es víctima de esa circunstancia.

Por lo tanto no nos quedaba otra que luchar contra algo ajeno a nosotros.

Si hay algo que descubrí en mi despertar es que no hay nada fuera de mí, ni de vos, ni de nadie.

El cambio de paradigma consiste en cambiar el punto de vista desde donde se produce la sanación.

Un simple resfrío necesita aceptación del estado que genera, sin juicio, sin conclusiones, sin interpretaciones, sólo desde la simpleza de entrar en la sensación que te produce, abrazándola, aceptándola y respondiendo a su necesidad, que por cierto cambia según la circunstancia.

La vida sólo existe como una experiencia dentro de vos mismo AHORA!!!! Es momento de que no te la sigas perdiendo buscando soluciones externas llamadas recetas mágicas, medicamentos, acciones compulsivas, visitar a muchos médicos esperando que alguien ahí afuera tenga la verdad sobre vos.

Por supuesto que muchas veces para poder llegar al punto de aceptación tenemos que pasar por distintas instancias como enojo, rabia, angustia o dolor. Desde ahí sucede el milagro, justito ahí donde te encontrás de verdad es donde se produce la transformación.

Generalmente hacemos tantas cosas para negar, para no ver ni sentir, no porque seamos malos o buenos, simplemente porque tenemos miedo, sentimos que si entramos a ese “lugar” a ese punto de rabi...

23.11.

Pensamiento del nuevo paradigma en la ciencia

Seis criterios sobre el pensamiento del nuevo paradigma en la ciencia. El primer criterio se refiere a la relación existente entre la parte y el todo. En el paradigma clásico y mecanicista de la ciencia se creía que en cualquier sistema complejo la dinámica del todo podía ser comprendida partiendo de las propiedades de las partes. Una vez conocidas las partes -sus propiedades fundamentales y los mecanismos a través de los que interactúan- se podía inferir, al menos en principio, la dinámica del conjunto.

Así, la norma era: para comprender cualquier sistema complejo, es necesario descomponerlo en sus partes integrantes. Tales partes en sí mismas no podían ser explicadas más que descomponiéndolas en partes más pequeñas. Por mucho que se continúe con este proceso, siempre acabaremos, en algún punto, topándonos con los ladrillos básicos: elementos, substancias, partículas, y así sucesivamente, cuyas propiedades no será ya posible explicar. Partiendo de esos ladrillos básicos y de sus leyes fundamentales de interacción, se pasaría entonces a elaborar el conjunto más amplio, la totalidad, tratando de explicar su dinámica en función de las propiedades de las partes componentes. Esta visión fue iniciada por Demócrito en la antigua Grecia y tal fue el proceso formalizado por Descartes y Newton, que constituyó el punto de vista científico oficial hasta el siglo XX.

En el nuevo paradigma, la relación entre las partes y el todo es más simétrica. Creemos que aunque ciertamente las propiedades de las partes contribuyen a nuestra comprensión del todo, al mismo tiempo, esas propiedades de las partes sólo podrán ser totalmente comprendidas a través de la dinámica de la totalidad. La totalidad es lo primario, y una vez comprendida su dinámica, de ella se podrán inferir, al menos en principio, las propiedades y los patrones de interacción de las partes. Este cambio en la relación entre la parte y la totalidad tuvo lugar dentro del campo científico, primero...

23.11.

Encuentro con nuestro verdadero ser

Despertando la conciencia unitaria (Psicologia Transpersonal)

Ciencia es el arte de crear ilusiones convenientes, que el necio acepta o disputa, pero de cuyo ingenio goza el estudioso, sin cegarse ante el hecho de que tales ilusiones son otros tantos velos para ocultar las profundas tinieblas de lo insondable.

Carl G. Jung. La Psicología Transpersonal, al integrar la dimensión espiritual amplía el horizonte de comprensión de la Conciencia Humana.

El término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las experiencias, procesos y eventos que trascienden nuestra limitada sensación habitual de identidad y nos permiten experimentar una realidad mayor y más significativa. (Daniels, 2008: 29).

Nuestra conciencia normal de vigilia, que nosotros llamamos racional, no es más que un tipo especial de consciencia, y a su alrededor, separadas de ella por la más transparente de las películas, existen formas potenciales de consciencia totalmente diferentes.

W. James, The Varieties of Religious Experience (Fontana, Londres, 1971), pág, 374. La Psicología transpersonal trata del estudio de los potenciales más elevados de la humanidad y del reconocimiento, comprensión y actualización de los estados de conciencia unitivos, espirituales y trascendentes.

(Lajoie y Shapiro, 1992: 91). Estudia e investiga las interacciones (procesos, eventos y experiencias) de la psique con nuestro sentido...

23.11.

Reflexión Fundación Gedisos

Reflexión Fundación Gedisos

¡De lo irreal, llévame a lo real!

¡De la oscuridad, llévame a la luz!

¡De la muerte, llévame a la inmortalidad!

(Brihad-aranyaka Upanishad )

23.11.

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